COMPAÑERO ABEL HASTA EL SOCIALISMO SIEMPRE !!!
(nota tomada de una publicación de Izquierda Socialista - FIT - U)
Escribe Montserrat "Tata" Gayone, Izquierda Socialista FITU Bahía Blanca
Despedimos a nuestro compañero Abel Rojo, uno de los “imprescindibles" que luchó toda su vida consciente en defensa de la clase obrera y por un mundo socialista, sin explotadores ni explotados. Nació en Cascada, partido de Coronel Suárez el 3 de febrero de 1942, muy joven entró a trabajar en el ferrocarril comenzando allí su experiencia en la lucha sindical y política. Como la mayoría de los trabajadores se identificaba con el peronismo, pero se fue politizando y haciendo otras lecturas. El manifiesto comunista que le pasó un ferroviario en Olavarría lo acercó al PC, la experiencia defendiendo las conquistas obreras y la confrontación con la burocracia sindical lo llevó a ingresar al PRT. La documentalista María Giovis rescató sus primeros años de militancia como ferroviario en "El Ferrocidio, Historia de lucha y Resistencia Obrera”. Tomo las palabras de despedida de María “Abel fue secuestrado el 4 de octubre de 1974, estuvo en condición de desaparecido por unos días y luego pasó a ser un preso detenido a disposición del Poder Ejecutivo Nacional hasta 1976 que le permiten la salida del país, comenzando un exilio externo, con lo que ello significa".
En cuanto pudo, volvió a la argentina, buscó trabajo como obrero en la construcción y en obras viales que lo llevaron a la Patagonia. Fue en Chubut donde se organizó en el MAS, acompañando la resistencia obrera a las privatizaciones y la desocupación que afectaron duramente la estructura social de la Patagonia. Acompañó las luchas de los desocupados, la toma Termap, que empezaba a mostrar la peor cara del modelo que hoy llamamos extractivista, el apoyo y acompañamiento a las compañeras y compañeros presos por luchar, impulsando la organización desde abajo tanto para defender a los compañeros procesados como para organizar la exigencia de puestos de trabajo genuino y cooperativas de gestión obrera para recuperar empresas cerradas.
Fue en ese tiempo que lo conocí a Abel, cuando viajé a Caleta llevando el apoyo del Suteba de Bahía Blanca a las compañeras y compañeros presos. Volví con dos maquetas de barcos realizadas por los compañeros, con las que impulsamos la campaña que llevamos al Congreso de Suteba en 2005 y a otros sectores, buscando nacionalizar la solidaridad, que en pocos meses más ayudó al logro de la liberación.
Cuando se jubiló, volvió al sudoeste bonaerense, cerca de sus hermanos y familia. Siempre tuvo presente a su hijo Gustavo, en plena inundación llamó pidiendo noticias, preocupado por la situación de Ingeniero White. Construyó una casa en Carhue, pensando en el futuro de su hija Ayelén, que al poco tiempo se vino a vivir a esa localidad donde formó una familia y le dio a Abel la alegría de ver crecer a sus nietos. Familia que lo acompañó hasta sus últimos días.
En Carhue buscó otras formas de participación, tenía un micro en la FM Mandioca, junto a Suteba y otras organizaciones fue parte del trabajo de Memoria, Verdad y Justicia y la defensa de los DDHH. No dudó en tomarse la Combi a Bahía Blanca para acompañar marchas y reuniones con sus compañeros de Izquierda Socialista en el FITU. En 2023 fue candidato provincial y participó del acto de cierre de campaña en Bahía Blanca, junto al Pollo Sobrero. Leemos en el volante que firma y distribuyó en Carhue: “Milei se dispone a atacar los salarios y jubilaciones, la educación y salud públicas y otras políticas sociales, a las que considera “un gasto”“. Cuando Milei dice "no hay plata", se lo está diciendo al pueblo trabajador, porque dijo que va a seguir destinando miles de millones de dólares a los pagos de una deuda usurera y fraudulenta y al FMI”.
Ningún problema le fue ajeno. En 2018 volvió a Trelew como parte de la delegación al Encuentro Plurinacional de Mujeres. En diciembre de 2021 viajó a Bahía para poner manos a la obra a una muraleada en Ingeniero White, preparando el terreno para el primer Atlanticazo. Por donde pasó fue respetado y reconocido por la seriedad con la que tomaba el cumplimiento de las tareas, el compromiso militante y la rigurosidad en el estudio. Su condición de obrero consciente y revolucionario consecuente nos alienta a seguir el camino a quienes tuvimos la alegría de compartir la militancia.
¡¡Compañero Abel hasta el socialismo Siempre!!

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